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Ruta 4×4. Sierras de Cazorla y Segura

09/01/2010

Para empezar bien el año mi amigo Pablo y yo decidimos pasar el puente en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Salimos a las nueve de la mañana del primer día del año y llegamos a Arroyo frío a la hora de comer. Esa tarde, con frío, lluvia y un cielo nublado, hicimos un corto recorrido desde Arroyo Frío hasta Cazorla, pasando junto al nacimiento del Guadalquivir.

Al día siguiente iniciamos la ruta “seria”, un recorrido circular pasando por los Campos de Hernán Perea y el nacimiento del Segura. El comienzo de la ruta discurre a través de un precioso paisaje serrano caracterizado por continuas subidas y bajadas. Un terreno abrupto y rocoso cubierto de árboles de variadas especies: pinos, encinas, arces, robles, espinos majoletos, etc,  en él que avanzamos  a través de desfiladeros, gargantas y cumbres.
La nieve comienza a aparecer a ambos lados de la pista y a medida que avanzamos cubre también el firme.Al pasar la casa forestal de Rambla Seca entramos en los Campos de Hernán Perea, un páramo de escasa vegetación cubierto por la nieve. Apenas recorremos unos kilómetros cuando tenemos el primer conato de atasco. Afortunadamente avanzando y retrocediendo conseguimos salir del lío sin demasiados problemas. Sin embargo, un poco más adelante caimos en una trampa, un curso de agua oculto por la nieve, que atrapó el coche dejándonos inmovilizados.
Intentamos desatascarlo con el Air Jack y unos planchas, pero nuestros esfuerzos resultaron en vano.  A pie nos dirijimos hacia la pista principal. Milagrosamente en un punto conseguimos brevemente cobertura de móvil, contactamos con Protección Civil y les facilitamos las coordenadas que indicaba el Etrex de “emergencia”. Un Grand Vitara de unos amables murcianos nos sacó hasta la carretera, a pesar de ir cuatro y de que el terreno no era el más favorable para los bajos del coche. Nos dirijíamos hacia Santiago de la Espada cuando nos cruzamos con un Terrano de la Guardia Civil que acudía en nuestra ayuda. Nosotros esperabamos que nos pusieran en contacto con algún tractorista para ir a recuperar el coche.
Sin embargo, a pesar de que eran las dos y media y no habían comido, se ofrecieron a ayudarnos. Dicho y hecho, nos pusimos en camino, llegamos hasta el Monterey con alguna dificultad, a pesar de que el conductor era experto en nieve y barro. Un par de tirones con una eslinga liberaron el Monterey. Fuimos juntos hasta Santiago de la Espada y, a pesar de la hora, tuvimos una comida abundante obviamente sin nada de alcóhol. Tras despedirnos  y agradecerles nuevamente el rescate, regresamos por carretera al hotel.

El vídeo de la ruta.

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